En una ocasión, aprendí algo de un jefe que tuve, era el dueño de un salon de celebraciones, recibía llamadas en su móvil constantemente para celebrar eventos de todo tipo, tanto era así que los eventos de pocos comensales en fechas señaladas los tenía que descartar. Y para sorpresa de todos, siempre les decía la verdad, les decía que sus salones no eran apropiados para sus eventos, que eran demasiado grandes y quedarían poco acogedores para el tamaño de su evento, aún arriesgándose a quedar de persona arrogante, les decía lo que ellos necesitaban saber, aunque eran descartados como clientes a la primera de cambio.
Entonces, y aquí está la magia, se citaba con los clientes que no iba a aceptar, y se marchaba con ellos a otros locales que él conocía, y que sí se adecuaban a las necesidades de los NO clientes, se aseguraba de que quedaran atendidos correctamente y posteriormente les llamaba tras su evento para saber como había ido todo, aparentemente no ganaba nada... al cabo de los años con aquel hombre, entendimos los que trabajamos con él... que realmente lo ganaba todo, ponía a la persona en el centro, se preocupaba de ellos, les llamaba por su nombre, y consolidaba una relación real con ellos, no existía una intención comercial, tan solo algo emocional.
Este interés genuino por las personas es lo que nos emociona en Bonico & Co. porque no son solo eventos, son personas, emociones y momentos que quedan grabados en la memoria y en la vida.
"Los personas olvidarán los detalles, pero nunca como les hiciste sentir"